El departamento jurídico se encarga de resolver y adelantarse a todo tipo de problemas de índole legal que pueden surgir en el día a día de su empresa. Su función es asegurarse de que se cumplen todos los aspectos relacionados con la normativa laboral, mercantil o tributaria sin descuidar nada para evitar sanciones por parte de las administraciones.
Son muchos los trabajos que se despeñan en esta área, las funciones más importantes que se realizan de cara una empresa son las siguientes: elaboración de propuestas con políticas legales para que la empresa cumpla con la normativa, asesoramiento sobre asuntos legales en función de la entrada en vigor de nuevas normativas, emisión de informes sobre el cumplimiento de la ley, y representar a la empresa ante cualquier requerimiento en materia legal por parte de las autoridades.
Este departamento se especializa concretamente en procedimientos laborales, como despidos o reclamaciones a tesorería, a INSS, a SEPE; en procedimientos mercantiles, como la constitución o disolución de sociedades; y en el ámbito de sucesiones y herencias.
Por otro lado, proporciona información sobre los principios legales aplicables o sentencias relacionadas. También lleva a cabo las siguientes tareas: dar las explicaciones pertinentes sobre acusaciones y los procedimientos a seguir, registrar todas las decisiones que se tomen, facilitar la participación de testigos o miembros de la sala en los juicios, colaborar no solo con jueces, sino también con trabajadores sociales, funcionarios, fuerzas de seguridad, abogados o procuradores, y representar y orientar a víctimas en procesos judiciales.